|
Introducción
|
|
Debido
a los mismos problemas que llevaron al Gobierno republicano en 1935
a emitir los "certificados de plata" como consecuencia de
la escasez de moneda metálica fraccionaria, se decidió
la emisión de unos "certificados provisionales de moneda
divisionaria".
|
Esto
se produjo también, y al igual que ocurrió en la emisión
de 1935, por la creciente desmonetización de la plata y los metales
con los que estaban acuñadas las monedas. |
Todas
estas monedas fueron sustituidas por el papel, que fue emitido por organismos
regionales, Ayuntamientos, Unidades militares, Sindicatos, empresas, e
incluso particulares. |
Debido
a la gran cantidad de estas emisiones de papel, el Ministerio de Hacienda,
el 6 de enero de 1938 dictó un Decreto en el que se indicaba la
retirada de todo el papel moneda emitido por organismos y entidades locales. |
Con
un nuevo Decreto, el 24 de febrero, se adoptó la solución
provisional de emitir timbres móviles pegados en unos cartones
fabricados por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre con fibras
cruzadas para evitar su falsificación. |
Estos
discos tenían 35 mm de diámetro. LLevaban impresos en una
de las caras el escudo de España con corona mural, y en la otra
el valor. Se autorizaron en un principio los de 0´10 y 0´15
pesetas en timbres móviles, aunque posteriormente se utilizaron
todos los sellos móviles y postales hasta de 0´25 pesetas,
e incluso de 0´50 pesetas. |
|
|